Registro formal: el lenguaje de las instituciones
Decodificando el vocabulario preciso y arcaico que sustenta los documentos, decretos y acuerdos oficiales.
Las características distintivas del idioma oficial
El registro formal es el traje lingüístico de las instituciones, que se ponen cuando están en juego cuestiones de gobernanza, derecho o peso académico. En esencia, se encuentra una distancia deliberada de lo cotidiano: las oraciones se alargan, el vocabulario se apoya en la lengua latina y el significado se valora más que la calidez. Se espera que los lectores analicen las referencias antes mencionadas, rastreen la cadena de obligaciones y cumplan con cada estatuto citado sin el colchón de conversaciones triviales. El dominio de este registro se trata menos de impresionar a los demás que de garantizar que nada quede al azar.
Tejido conectivo: preposiciones y conjunciones de la burocracia
Pocos rasgos marcan la prosa institucional con mayor claridad que sus conjunciones. Actuar de conformidad con una directiva es hacerlo en fiel alineación con ella, citando la fuente de la propia autoridad. Donde el inglés corriente diría "a pesar", los documentos oficiales prefieren no obstante, una preposición sólida que no admite excepción. Los marcadores temporales también están formalizados: antes de reemplaza a "antes", mientras que posterior a reemplaza a "después". Juntas, estas pequeñas palabras realizan un pesado trabajo estructural, manteniendo la lógica de una regulación en su lugar.
Arcaísmos que perduran
Un sorprendente número de frases en los contratos modernos parecen fósiles pero siguen siendo totalmente útiles. Declarar algo por la presente es hacer que la declaración sea vinculante en el acto mismo de la lectura; no se requiere ningún segundo paso. A partir de entonces, indica que lo que sigue a un punto determinado será válido a partir de ese momento y, a menudo, entrará en vigor de inmediato. Cuando una cláusula especifica las condiciones bajo las cuales se puede ejercer un derecho, a menudo explica el mecanismo por el cual se activa el derecho. Estos términos sobreviven porque son precisos, compactos y (para quienes están formados en el género) instantáneamente inteligibles.
La gramática de los acuerdos y decretos
Un acuerdo bien redactado es una pequeña máquina y cada parte tiene un nombre. La cláusula de inicio nombra el momento en que el documento entra en vigor, mientras que una estipulación es una condición única acordada e integrada en el todo. Si las partes posteriormente respaldan una modificación, emiten una ratificación, confirmando formalmente los términos modificados, actuando a menudo en lugar del original. A veces se llevan a cabo operaciones de mayor envergadura bajo los auspicios de un organismo patrocinador, lo que confiere peso institucional a la empresa. Por último, se espera que quienes tienen a su cargo la ejecución sean conscientes de todos los deberes que han asumido.
Quiz
-
1Registro formal: el lenguaje de las instituciones
Tejido conectivo: preposiciones y conjunciones de la burocracia
-
2Pocos rasgos marcan la prosa institucional con mayor claridad que sus conjunciones. Actuar de conformidad con una directiva es hacerlo en fiel alineación con ella, citando la fuente de la propia autoridad. Donde el inglés corriente diría "a pesar", los documentos oficiales prefieren no obstante, una preposición sólida que no admite excepción. Los marcadores temporales también están formalizados: antes de reemplaza a "antes", mientras que posterior a reemplaza a "después". Juntas, estas pequeñas palabras realizan un pesado trabajo estructural, manteniendo la lógica de una regulación en su lugar.
Ejercicio para rellenar espacios
-
3Complete cada oración con uno de los elementos objetivo del artículo.
La organización opera las Naciones Unidas, lo que le otorga credibilidad internacional.
-
4El contrato fue modificado por la mutua seis meses después de su primera firma.
estipulación
-
5bajo los auspicios de
Actuar en fiel alineación con la fuente de la propia autoridad